martes, 14 de junio de 2016

HACÍA TIEMPO QUE NO SALÍA DE COMPRAS...Y



Hacía tiempo que no salía de compras por Cañete, así es que me puse generoso, revisé mis bolsillos, conté mis ahorros, saqué cuentas y decidí darme una vuelta por las tiendas, “mercerías” y “despachos” de la ciudad. Siempre se ha dicho que comprar es una buena terapia, aunque recuerdo que mis abuelos y padres lo hacían para que nosotros no tuviéramos hambre o no pasáramos frío.

El día estaba un poco frio y por las calles caminaba poca gente, la mayoría lo hacía enfundado en gruesas ropas, gorros de variadas formas y llamativos colores. No tuve la ocasión de saludar a nadie, porque nadie miraba para poder hacerlo y los más se desplazaban mirando una de sus manos y con los dedos de la otra realizaban un extraño ritual como dando golpecitos en ella. Otros reían solos, hacían muecas extrañas y me llamaron la atención varios que pasaron hablando solos.

lunes, 1 de febrero de 2016

UN CAÑETINO EN MELBOURNE-AUSTRALIA

Tal como dije la semana pasada; Javier Carrillo respondió al desafío de Don Eduardo Sáez y nos ha entregado sus vivencias prácticamente desde niño, en donde nos ha hablado de sus padres, sus proyectos, sueños y anhelos; y en esta oportunidad nos entrega su experiencia del “choque cultural” que provoca enfrentarse a una idiosincrasia totalmente diferente; allí donde el “espíritu de supervivencia” está alerta en todo el sentido de la palabra, y nos prepara para enfrentar con nuestras mejores armas eso invisible que se llama FUTURO.

Estimados lectores; he aquí la segunda parte de esta apasionante y emotiva historia:

 Le cuento más; Don Francisco, ya una vez llegado a Melbourne en septiembre de 1988; me dediqué a estudiar inglés durante 6 meses con un grupo de jóvenes que estaban en situaciones similares; recién llegados y más perdidos que nunca, no entendíamos nada.

miércoles, 20 de enero de 2016

RECUERDOS DE LA RADIO EN CURANILAHUE

Hace algunos días se celebró en Chile, el Día del trabajador radial, ocasión en que algunas emisoras acallaron sus transmisiones para agasajar a sus trabajadores, pero la mayoría, como se ha hecho una tradición continuó con sus transmisiones habituales (para no perder el rating).

En Curanilahue, la Municipalidad con su alcalde Ahimalec Benitez Silva a la cabeza, realizó una once-ceremonia, a la que que no fui invitado y donde premió a algunos locutores, por su trayectoria.

Los homenajeados fueron Nilda Eliana Rothen que confesó entre 28 y 30 años de radio, desde sus inicios en radio Tucapel de Lebu (y no estoy en un error, ya que en otro comentario digo que radio Tucapel era de Cañete, pero recordemos que una vez que cerró sus transmisiones en esa ciudad por la llegada de la radio Millaray, se instaló en Lebu) que después pasó a llamarse radio Teniente Merino.

Posteriormente Nilda, se trasladó, por motivos laborales, a Curanilahue, en los ochenta y se integró a radio Proyección F.M. con cuyo propietario había compartido labores en la Teniente Merino y finalmente recaló en Experimental F.M. que actualmente es radio Nahuelbuta F.M. donde hace locución desde las 12,00 a 13,00 horas.

QUIEN RECUERDA A LOS PIONEROS DE LA RADIO CAÑETINA Y PROVINCIA DE ARAUCO

Dia de trabajador radial, un momento de descanso para quienes durante los restantes 364 días del año entregan entretención, informaciones, consejos y programación musical. Siempre es bueno detenerse un momento a pensar en lo que ha sido la historia de las comunicaciones radiales que han tenido un avance increíble en los últimos cinco años.
Sin embargo quedan olvidados los nombres de los pioneros: en la década de los cincuenta en Cañete el primer experimento, que no duró mucho; la idea posterior de Manuel Plaza González, un nombre que no puedo dejar de mencionar, ya que con el nacimiento de Radio Tucapel de Cañete se inicia de verdad “la era de las comunicaciones radiales de la provincia de Arauco”

“Oían ustedes...” era una muletilla insacable de Plaza: locutor, radiocontrolador, artífice y aventurero de la vida, como su pariente el atleta, que apenas terminado su Servicio Militar llegó a Cañete. El terromoto del 60 y el manejo de un transmisor perteneciente a la Hostería Lanalhue le dan la idea que años después cristalizaría en la “Tucapel”.

El Centro deportivo Juvenil, el Caupolicán, una casa adyacente al Juvenil, fueron los locales que albergaron esta idea, que por falta de apoyo y visión futurista de muchos en esa época en Cañete, con un remate de pertenencias, deudas insalvables y otras penas le hicieron emigrar a Lebu, donde por cosas de la vida (que no analizaremos aquí) fue despojado de la Radio.

lunes, 28 de diciembre de 2015

CLUB DEPORTIVO VIALIDAD DE CAÑETE Y SU PASO AL CLUB MUNICIPAL

Vivencias personales de Luis Flores Olaves en su natal Cañete nos sirven para ir conociendo acerca de nuestra historia, nuestro origen, nuestras costumbres pasadas, nuestro pueblo.

Caminar por las calles de Cañete, siempre es hacer historia, me refiero a la historia de carácter personal. No por algo viví mis primeros 26 años de vida allí, tras haber nacido en el muy antiguo hospital San Esteban y haber pasado mi primera niñez en el sector “El Carmen” mirando la ciudad desde la distancia y rodeado de la belleza natural que ya no existe y jugando entre matorrales, pantanos, vegetación nativa y el inconmensurable cariño de mi madre y más de una severa reprimenda de mi padre que luchó hasta el cansancio por enseñarme a tocar guitarra, hasta que se dio cuenta que no tenía dedos para ello.
 
Bueno, de eso ya hace como 60 años.
En la actualidad, hace pocos días y sin querer crucé mi camino con Hugo Arrepol Toledo. Curioso encuentro tras 34 años sin cruzar palabra, no porque estuviéramos peleados, sólo que en 1981 emigré de la llamada ciudad histórica y no volvimos a encontramos. A pesar del tiempo nuestro saludo fue un ¡Hola, Luis Flores!, ¡Hola Hugo Arrepol, ¿cómo estás?! Pareció que no nos veíamos desde el día anterior. Claro fue una buena amistad la que mantuvimos y esas no se terminan.

viernes, 27 de noviembre de 2015

HISTORIA DE LA PRIMERA TELETÓN EN CAÑETE

Luis Flores Olave
 La Teletón es un evento que mueve a todo el universo chileno, algunos con todo placer, otros a regañadientes, unos ven oscuros negocios y ganancias disfrazadas otros la observan desde el servicio y el apoyo que presta a miles de personas con discapacidad que han logrado levantarse para enfrentar el devenir diario con éxito.

Todo este tráfago de trabajo me hace recordar que esto comenzó el 8 y 9 de diciembre de 1978 y en lo personal residía en Cañete y como en aquella época no había medios instantáneos al igual que en la actualidad y la televisión era naciente, para nosotros, teníamos una vaga idea de lo que era esta campaña.
 
Todo Chile se movilizaba y en Cañete no pasaba nada. Nos reunimos, Germán Salas, Pedro Mendoza, Francisco Flores y yo, para ver que hacíamos. Un punto en contra era que el Banco no era el del Estado, por lo que no teníamos quien recaudara los dineros y nadie quería meterse en ese “problema” y que, creo, fue el más difícil de solucionar, porque quien ostentara el cargo debía ser una persona de reconocida transparencia.

martes, 24 de noviembre de 2015

TITO MUÑOZ FUICA, UN EMPEDERNIDO ENAMORADO DE LA RADIO

Sentarse a pensar en los cientos de voces, rostros y nombres que han cimentado el camino actual de las 22 radioemisoras de frecuencia modulada comercial, una A.M. y cuatro de mínima cobertura que debieran funcionar en la provincia de Arauco, es sumergirse en un mundo de alegrías y tristezas, éxitos y olvidos.

El mundo de las comunicaciones, especialmente de la radio, está sembrado de soñadores. Soñadores, son aquellos que duermen pensando que al día siguiente deben despertar para, desde el micrófono, o los controles de la sala de sonido, entregar a su público aquello que les gusta en música, informaciones y entretención en programas que, muchas veces, carecen de auspiciadores. Ese es su norte. Que los sueldos son bajos, que el esfuerzo en ocasiones es mucho. Nada importa.

En ese mundo, he conocido durante los 32 años (en el año 2006) que hago comunicaciones, a muchas personas. A ninguna he olvidado, aunque a veces sus nombres me cuesta un poco recordarlos (nunca he sido bueno para eso), pero no sus actividades y realizaciones.